Los primeros años
30 noviembre 2009
Es imposible dar con la fecha exacta de los primeros y grandes acontecimientos transcurridos en España alrededor de ésta cultura. Aún así, se pueden dar unas aproximaciones fiables (gracias a las revistas y a los escasos sellos discográficos de la época) sobre cómo fueron los primeros años y cómo ha seguido expandiéndose el hip hop.
La escena hip hop aquí no nació hasta el año 1984/1985, cuando llegaron a nuestro territorio dos películas que marcarían un antes y un después en la corta vida de esta cultura callejera, hablo de “Beat Street” (peliculón que vi recientemente) y “Breakdance”. La proyección de estas películas y la influencia de los americanos en la forma de vestir, y este estilo de baile fueron las primeras manifestaciones de hip hop en España, aunque en aquellos días poca gente aún hablaba de este nuevo estilo.
Paralelamente al fenómeno del Breakdance, a mediados de los 80 también observamos las primeras manifestaciones de otro de los elementos del hip hop: el grafiti. Por aquel entonces, empezaron a verse pintadas en muros de grandes ciudades como Madrid, de donde surgieron artistas reconocidos en el ámbito europeo como “Muelle”.
Allá por el año 1986, empezamos a hablar de rap (la música del hip hop) cuando varias cadenas de nuestro país empezaron a emitir los primeros discos norteamericanos de rap en esa época; hablo de Run DMC, LL Cool J, Grandmaster Flash… Destacamos el papel de “Radio Vinilo” y “Radio 3” entre otras, ésta última tenía un espacio titulado “La radio de las mil danzas” en la que, en ocasiones, se daban pequeñas pinceladas de lo que pasaba alrededor de este movimiento. Las tiendas de discos y los locales nocturnos empezaron también a interesarse por eso que ya empezaba a germinar en un tarrito muy chico, el hip hop español.
El boom llegaría a finales de los 80, en concreto en 1988, cuando se editó el primer disco de rap español: “Madrid Hip Hop”, un recopilatorio que reunía a los primeros que se atrevieron a rapear en España y que hoy toma el nombre una página web de rap en la capital. Otro disco de carácter recopilatorio a tener en cuenta fue “Rapin Madrid”, editado un año después, y que recogía a viejos artistas como Sweet, K 1000, Vial Rap, Código Mortal, SSB, Poder Oscuro, Sony y Mony, MC Randy & DJ Jonco y Jungle King, muy sonados en aquella época y, la verdad, sin repercusión a partir de aquella década prodigiosa.
La mala imagen que daban los medios de la época y la poca experiencia de las discográficas llevaron a una debacle a la escena hip hop en España a principios de los 90. Fue entonces cuando las maquetas de artistas como La Puta OPP, Kase O (componente actual del grupo zaragozano Doble V), Nerviozzo, Jauría De Rimas, Eat Meat, Nazion Sur o El Club de los Poetas Violentos… empezaron a viajar de mano a mano, y todos los grupos querían representar cuál era el auténtico Rap español, sin manchas.
En 1993, surgen los primeros fanzines y revistas sobre esta cultura. Además, las cadenas de radio apuestan por este movimiento emergente y, a mediados de los 90, empiezan a desfilar discos de gran calidad en las manos de grandes discográficas que hoy en día siguen, como Universal, Boacor, Zona Bruta o Diablo. Fue entonces cuando SFDK o Violadores del Verso (Doble V) empezaron a tener reconocimiento fuera de las fronteras de sus comunidades, ¡y mirad ahora!
25 años después de todo aquello, la escena es muy diferente a la que empezaron gente como Frank-T, La puta OPP, 7notas 7colores, El club de los poetas violentos… Decenas de discográficas, cientos de grupos en todo el país, y festivales de prestigioso reconocimiento como el “Cultura Urbana” o el “Hipnotik” hacen que el hip hop nacional en todas sus variedades (rap, djing, grafiti y breakdance) tenga un mínimo prestigio. Ya no se mira al rap de reojo, esos mismos ojos miran ahora con respeto, saben que todavía queda mucho por cocerse en esta olla.





[...] porque no los dejaban entrar en los locales de moda por sus pintas. En España, esa moda llegó veinte años después arrastrada por las nuevas tecnologías y los nuevos medios que hacían más fácil la expansión [...]